(de JúlioCésarCastilho Razera Edutec. Revista Electrónica de Tecnología Educativa Núm. 19./julio 05,fragmento Universidade Estadual do Sudoeste da Bahia, Brasil )
La informática es herramienta poderosa y actualmente muy valorizada por la sociedad, siendo que en el ambiente escolar facilita la creación de propuestas que rápidamente ganan la atención de profesores, coordinadores, directores, padres y alumnos (ALMEIDA; FONSECA JÚNIOR, 2000, p.16). Aplicada a la educación, la informática debe tener funciones innovadoras, o sea, se ha de hacer algo realmente nuevo para volverla más prójima de las expectativas de los alumnos, por medio de una mayor afinidad o interés de ellos al uso de esos recursos tecnológicos, ampliando la oportunidad de esos alumnos se envolvieren como protagonistas en actividades auténticas que respondan a sus propios desafíos y problemas. Para tanto, la informática y otros recursos telemáticos deben ser integrados a proyectos de aprendizaje en “aplicaciones metodológicas que conduzcan e influya en la generación de sujetos autónomos” (BUTER; BARROS, 2004, p.2), favoreciendo la articulación y la producción de nuevos conocimientos. Los proyectos, en ese caso, dejan de ser apenas intenciones sencillas y pasan a ser proceso colectivo, adquiriendo sentido y se definiendo en acciones articuladas (RIBEIRO, 2000) para servir al aprendizaje significativo de los alumnos.
El uso del mapa conceptual es insertado en esos presupuestos, por medio de la aplicación de softwares que permiten su construcción y su manoseo y que pueden estratégicamente ser usado en clase. Proyectos de aprendizaje significativo que integran recursos de informática se aprovechan, por ejemplo, del software Cmap®, la herramienta sugerida y utilizada en actividades de ese tipo, como ocurrió en el curso de especialización acompañado en esta investigación.
El Concept Map Software (Cmap®), permite crear, configurar y editar mapas conceptuales. Con el Cmap® es posible hacer la organización y la representación de diferentes tipos de mapas conceptuales. Además el Cmap®, hay otros softwares disponibles en Internet que también ofrecen recursos de los más variados y con la finalidad de construcción de mapas conceptuales, como, por ejemplo, el Inspiration® y el Visual Mind® .
Los mapas conceptuales, utilizados a través de los softwares anteriormente mencionados o mismo en la forma tradicional, son herramientas de incremento en proyectos de aprendizaje significativo, desde que sean usadas sus potencialidades y que esas herramientas pedagógicas también sean legitimadas por los alumnos. Los softwares y sus respectivos contenidos (en ese caso, el uso del mapa conceptual y todos los aspectos inherentes al su entorno), necesitan de sustancial conocimiento de la fundamentación teórica y mucha ponderación en la utilización práctica, para que no sean más un instrumento en favor de la educación tradicional y para no ocurrir desperdicio de potencial de esos recursos. A pesar de poderosa herramienta educativa, “la tecnología no arregla nada, no inventa consistencia, [...] ella apenas potencia lo que existe” (ALMEIDA; FONSECA JUNIOR, 2000, p.11), o sea, su uso será pedagógicamente más eficaz cuanto mayor fuere el conocimiento del profesor sobre el contenido trabajado.
El uso del mapa de conceptos fue un recurso desarrollado por Nowak y colaboradores para promover el aprendizaje significativo, teoría fundamentada en la psicología cognoscitiva de Ausubel (AUSUBEL et al., 1980; MOREIRA; MASINI, 1982; MOREIRA, 2000). En esta teoría, nuevas ideas e informaciones son internalizadas y ancladas en la estructura cognoscitiva, modificándola. Dentro de esa concepción, aprendizaje significativo es aquello que ocurre de manera no arbitraria, no literal y que altera y torna útiles y relevantes conceptos existentes en la estructura cognoscitiva, o sea, un nuevo concepto aprehendido (y aprendido) de forma significativa anclase en lo ya existente, provocando su modificación. Se eso no ocurrir, el aprendizaje será del tipo mecánico (MOREIRA, 2000).
Los mapas conceptuales pueden ser utilizados en todas esas etapas mencionadas a seguir, así como en la obtención de evidencias de aprendizaje significativo: identificar la estructura de significados en el contexto de la asignatura de enseñanza; identificar los subsumidores necesarios para el aprendizaje significativo de la asignatura de enseñanza; identificar los significados preexistentes en la estructura cognoscitiva del aprendiz; organizar secuencial mente el contenido y seleccionar materiales curriculares, usando las ideas de diferenciación progresiva y reconciliación integrativa como principios programáticos; enseñar usando organizadores previos, para hacer puentes entre los significados que el alumno ya tiene y los que él precisaría tener para aprender significativamente la asignatura de enseñanza . Sin embargo, es cuestionable de como eso ocurre (o puede ocurrir) en la práctica docente en representaciones de aquellos que utilizan (o discuten) mapas conceptuales como estrategia pedagógica en proyectos de aprendizaje que integran la telemática. Sería un trayecto que demuestra aplicación consciente, procedente o actividad inerte, inútil?
Esto nos remitir a un proceso reflexivo y de vigilancia que debe ser constante en nuestra práctica docente.
La informática es herramienta poderosa y actualmente muy valorizada por la sociedad, siendo que en el ambiente escolar facilita la creación de propuestas que rápidamente ganan la atención de profesores, coordinadores, directores, padres y alumnos (ALMEIDA; FONSECA JÚNIOR, 2000, p.16). Aplicada a la educación, la informática debe tener funciones innovadoras, o sea, se ha de hacer algo realmente nuevo para volverla más prójima de las expectativas de los alumnos, por medio de una mayor afinidad o interés de ellos al uso de esos recursos tecnológicos, ampliando la oportunidad de esos alumnos se envolvieren como protagonistas en actividades auténticas que respondan a sus propios desafíos y problemas. Para tanto, la informática y otros recursos telemáticos deben ser integrados a proyectos de aprendizaje en “aplicaciones metodológicas que conduzcan e influya en la generación de sujetos autónomos” (BUTER; BARROS, 2004, p.2), favoreciendo la articulación y la producción de nuevos conocimientos. Los proyectos, en ese caso, dejan de ser apenas intenciones sencillas y pasan a ser proceso colectivo, adquiriendo sentido y se definiendo en acciones articuladas (RIBEIRO, 2000) para servir al aprendizaje significativo de los alumnos.
El uso del mapa conceptual es insertado en esos presupuestos, por medio de la aplicación de softwares que permiten su construcción y su manoseo y que pueden estratégicamente ser usado en clase. Proyectos de aprendizaje significativo que integran recursos de informática se aprovechan, por ejemplo, del software Cmap®, la herramienta sugerida y utilizada en actividades de ese tipo, como ocurrió en el curso de especialización acompañado en esta investigación.
El Concept Map Software (Cmap®), permite crear, configurar y editar mapas conceptuales. Con el Cmap® es posible hacer la organización y la representación de diferentes tipos de mapas conceptuales. Además el Cmap®, hay otros softwares disponibles en Internet que también ofrecen recursos de los más variados y con la finalidad de construcción de mapas conceptuales, como, por ejemplo, el Inspiration® y el Visual Mind® .
Los mapas conceptuales, utilizados a través de los softwares anteriormente mencionados o mismo en la forma tradicional, son herramientas de incremento en proyectos de aprendizaje significativo, desde que sean usadas sus potencialidades y que esas herramientas pedagógicas también sean legitimadas por los alumnos. Los softwares y sus respectivos contenidos (en ese caso, el uso del mapa conceptual y todos los aspectos inherentes al su entorno), necesitan de sustancial conocimiento de la fundamentación teórica y mucha ponderación en la utilización práctica, para que no sean más un instrumento en favor de la educación tradicional y para no ocurrir desperdicio de potencial de esos recursos. A pesar de poderosa herramienta educativa, “la tecnología no arregla nada, no inventa consistencia, [...] ella apenas potencia lo que existe” (ALMEIDA; FONSECA JUNIOR, 2000, p.11), o sea, su uso será pedagógicamente más eficaz cuanto mayor fuere el conocimiento del profesor sobre el contenido trabajado.
El uso del mapa de conceptos fue un recurso desarrollado por Nowak y colaboradores para promover el aprendizaje significativo, teoría fundamentada en la psicología cognoscitiva de Ausubel (AUSUBEL et al., 1980; MOREIRA; MASINI, 1982; MOREIRA, 2000). En esta teoría, nuevas ideas e informaciones son internalizadas y ancladas en la estructura cognoscitiva, modificándola. Dentro de esa concepción, aprendizaje significativo es aquello que ocurre de manera no arbitraria, no literal y que altera y torna útiles y relevantes conceptos existentes en la estructura cognoscitiva, o sea, un nuevo concepto aprehendido (y aprendido) de forma significativa anclase en lo ya existente, provocando su modificación. Se eso no ocurrir, el aprendizaje será del tipo mecánico (MOREIRA, 2000).
Los mapas conceptuales pueden ser utilizados en todas esas etapas mencionadas a seguir, así como en la obtención de evidencias de aprendizaje significativo: identificar la estructura de significados en el contexto de la asignatura de enseñanza; identificar los subsumidores necesarios para el aprendizaje significativo de la asignatura de enseñanza; identificar los significados preexistentes en la estructura cognoscitiva del aprendiz; organizar secuencial mente el contenido y seleccionar materiales curriculares, usando las ideas de diferenciación progresiva y reconciliación integrativa como principios programáticos; enseñar usando organizadores previos, para hacer puentes entre los significados que el alumno ya tiene y los que él precisaría tener para aprender significativamente la asignatura de enseñanza . Sin embargo, es cuestionable de como eso ocurre (o puede ocurrir) en la práctica docente en representaciones de aquellos que utilizan (o discuten) mapas conceptuales como estrategia pedagógica en proyectos de aprendizaje que integran la telemática. Sería un trayecto que demuestra aplicación consciente, procedente o actividad inerte, inútil?
Esto nos remitir a un proceso reflexivo y de vigilancia que debe ser constante en nuestra práctica docente.
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